Las familias autoconvocadas de la calle 42 entre 135 y 137 alzan su voz ante la paralización de la obra de repavimentación iniciada por Briales Constructora el 2 de septiembre. Si bien la mejora era necesaria, la obra se encuentra actualmente detenida, dejando la calle en condiciones inadecuadas.

Los vecinos enfrentan nubes de polvo constantes debido a la cal esparcida, lo que incrementa el riesgo de accidentes y dificulta la visibilidad para quienes transitan en vehículos. «Esta situación está provocando accidentes diarios y ninguna autoridad local nos ha atendido. No buscamos problemas, solo queremos vivir sin cal en nuestras casas y que cesen los accidentes», expresaron los afectados.

La interrupción de la obra también ha afectado las entradas de los autos de los frentistas, causando un gran malestar en la comunidad. Antes, la calle estaba pavimentada y las entradas eran accesibles, pero ahora han quedado en condiciones deplorables, con una superficie de tierra y cal que permite que los automóviles circulen a gran velocidad.

Los vecinos solicitan la finalización urgente de la obra para garantizar el normal tránsito, la seguridad y la higiene de sus hogares. “Necesitamos una solución inmediata”, concluyen.

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