Por Agustina I Naveyra

El frío invernal ha llegado con fuerza a diferentes partes del mundo, dejando a su paso una estela de necesidad y urgencia para aquellos que carecen de un techo donde resguardarse. Ante esta situación, el llamado a la solidaridad del Papa Francisco ha resonado en Roma y ha inspirado acciones similares en otras ciudades, como La Plata, Mar del Plata y Tres Arroyos en Argentina.

El pasado lunes tres de junio, el Papa Francisco emitió un mensaje claro y contundente: abrir las puertas de las iglesias en Roma para brindar refugio a las personas sin hogar o en situación de calle. Esta iniciativa no solo provee un techo temporal, sino que también ofrece alimentos calientes y servicios básicos para combatir las inclemencias del clima.

En Roma, a unas pocas cuadras de una de las iglesias que participan en esta noble labor, un comedor cercano sirve una reconfortante sopa caliente a quienes lo necesitan. Por la mañana, luego de haber pasado la noche en las instalaciones de la iglesia, se les ofrece un desayuno nutritivo. Las áreas de descanso están equipadas con camas, mantas y servicios higiénicos, así como también con elementos para enfrentar las bajas temperaturas.

Sin embargo, el interrogante persiste: si es posible en Roma, ¿por qué no en otras ciudades como La Plata, Mar del Plata o Tres Arroyos?

La Catedral de La Plata, por ejemplo, es solo una de las más de quince iglesias que podrían seguir el ejemplo de solidaridad que se ha establecido en Roma. En Mar del Plata, una ciudad con una rica historia religiosa, existen numerosos edificios eclesiásticos que podrían replicar estas actividades altruistas. Incluso en Tres Arroyos, una localidad conocida por su comunidad de descendientes de daneses, donde se espera una mínima de ocho grados para esta semana, la pregunta sigue siendo válida: ¿por qué no abrir las puertas de las iglesias para quienes más lo necesitan?

La esperanza reside en la posibilidad de que estas palabras no se queden en el papel, sino que se conviertan en acción. Quizás, lo que algunos llaman un «milagro», pueda ocurrir y estas líneas encuentren su camino de celular en celular, de correo electrónico en correo electrónico, e incluso de diario en diario, como una llamada a la solidaridad y la acción concreta.

Para aquellos que deseen contribuir o necesiten ayuda en estas difíciles circunstancias, se proporcionan a continuación algunos números de teléfono que podrían ser de utilidad:

Catedral de La Plata: 0221 6781415 / 4233931

Basílica “De los Santos Pedro y Cecilia” de Mar del Plata: 0223 4950395

Parroquia de Tres Arroyos (Señora del Carmen): 02983 423824

Agustina I Naveyra: 0221 604421

La ola de frío puede ser implacable, pero la calidez humana y la solidaridad pueden derretir incluso las heladas más intensas. Es hora de practicar lo que se reza y extender una mano amiga a quienes más lo necesitan.

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