El conflicto en el Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner se intensifica tras un cuarto intermedio de dos semanas que no trajo soluciones. Los trabajadores del centro de salud han decidido retomar sus acciones de protesta debido a la falta de respuestas por parte de las autoridades.

Hace dos semanas, los directores, representantes del Gobierno Nacional, habían propuesto mejoras que los trabajadores aceptaron provisionalmente, suspendiendo su plan de lucha. Sin embargo, el tiempo ha demostrado que sus reclamos no fueron elevados al Ministerio de Salud, generando un creciente descontento entre el personal.

El malestar se agravó cuando, el día de una manifestación programada, circularon rumores en redes sociales sugiriendo la cancelación de la protesta debido a una oferta de la dirección, la cual nunca se concretó. Esto evidenció la frustración del personal frente a una gestión que parece esquivar el diálogo.

La situación ha llevado a una fuga de profesionales altamente calificados hacia el sector privado, atraídos por mejores salarios. Entre los reclamos de los trabajadores se incluyen el reconocimiento de la antigüedad desde el momento de contratación, así como la necesidad de un adicional por movilidad, ya que muchos deben trasladarse desde Buenos Aires o La Plata.

La última reunión entre los líderes de los trabajadores y las autoridades dejó en claro que no se habían hecho avances significativos en la resolución de sus demandas. Ante esta situación, la asamblea decidió realizar un «abrazo simbólico» al hospital el próximo 25 de octubre, en coordinación con una acción similar en el Hospital Garrahan.

Uno de los principales puntos en disputa es la gestión de fondos para abonar un plus por alta complejidad, además de la negativa de la dirección a permitir el ingreso de organizaciones sindicales como ATE y UPCN. Algunos trabajadores están en proceso de formar su propio sindicato, mientras otros están explorando unirse a CICOP, el gremio de trabajadores provinciales de la salud.

Por otro lado, el Hospital Posadas, también en el centro de protestas, ha sufrido despidos masivos que alcanzan a 120 trabajadores, lo que ha desencadenado una movilización a Plaza de Mayo. Este escenario recuerda las políticas de despidos implementadas durante la gestión de Mauricio Macri, que habían provocado un significativo deterioro en el sector salud.

El Hospital Cuenca Alta, inaugurado en 2017, forma parte del sistema SAMIC y se posiciona como un centro de atención de alta complejidad, crucial para la atención de la población en la región. Su ubicación estratégica permite que muchas personas de localidades cercanas accedan a servicios médicos sin necesidad de desplazarse a la Capital o a La Plata, convirtiéndolo en un recurso vital para la comunidad.

Las autoridades deberán actuar con rapidez para abordar estas tensiones y evitar que el conflicto escale aún más, mientras los trabajadores se preparan para hacer oír sus voces en la próxima movilización.

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