La Plata. La reciente resolución de la jueza Ventura Martínez, que habilita el asfaltado de las emblemáticas Plaza Rocha y Plaza Italia, ha desatado una fuerte reacción por parte del colectivo ciudadano SOS Adoquines Platenses, que denuncia un grave retroceso en materia ambiental, patrimonial y de planificación urbana.
Desde la organización recuerdan que la misma jueza había fallado en 2021 a favor de la protección de los adoquines, considerados patrimonio histórico de la ciudad. Sin embargo, ahora desestima la nueva demanda por considerarla “abstracta”, lo que genera interrogantes sobre el cambio de criterio y la falta de fundamentos técnico-urbanísticos y ambientales claros.
Los adoquines de La Plata, protegidos originalmente por la Ordenanza 9008 del año 1998 bajo la gestión del entonces intendente Julio Alak, perdieron su resguardo legal tras la derogación de dicha normativa en 2024. En su lugar, se sancionó una nueva ordenanza que conserva solo el 7% de los adoquines existentes, lo que la organización considera una política de “desprotección selectiva”.
“Aún no hemos sido notificados formalmente, pero vamos a apelar esta medida”, afirmaron desde SOS Adoquines Platenses, señalando que el derecho a la ciudad y los principios del Acuerdo de Escazú respaldan su reclamo.
La defensa de los adoquines no se basa únicamente en su valor patrimonial. Desde la organización subrayan que su uso tiene ventajas ambientales clave:
- Mitigan inundaciones al permitir la infiltración del agua, algo crucial en una ciudad con antecedentes de tragedias hídricas.
- En el caso de Plaza Rocha, señalan que es una zona de alto riesgo de inundación, como muestra el portal oficial de Riesgo Hídrico de la Provincia de Buenos Aires. Allí, además, corre entubado el arroyo Zoológico, lo que incrementa la necesidad de soluciones permeables.
- Los adoquines disminuyen la velocidad vehicular, algo vital en un área con alta densidad peatonal, donde se encuentran escuelas y la Facultad de Artes.
- Contribuyen a reducir las islas de calor en verano, en contraste con el asfalto, derivado del petróleo y poco sostenible ambientalmente.
“Los adoquines son históricos, irreemplazables y deben ser reparados y cuidados, no eliminados”, concluyen desde el colectivo, que también ha difundido un video en redes sociales para visibilizar su reclamo: Ver en Instagram.

