Mientras el Hospital San Martín de La Plata se cae a pedazos, una misma empresa vuelve a quedar en la mira por una nueva licitación exprés y bajo sospecha. Todo huele a un guion repetido: pliegos a medida, contratos duplicados, silencio oficial y una impunidad que ya ni se disimula.
Apenas días después de que Agencia Política expusiera una licitación por casi 200 millones de pesos, presuntamente direccionada a favor de SERBER S.A., una nueva contratación vuelve a encender las alarmas en el Hospital San Martín de La Plata.
Se trata de una licitación por más de 40 millones de pesos, realizada bajo el régimen de SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada), que permite pagos a los cinco días de finalizado el trabajo y que, según fuentes consultadas, estaría nuevamente diseñada a medida para beneficiar a la misma empresa.
La contratación, por única vez, contempla la reparación de un grupo electrógeno quemado —con la bobina rota— y el mantenimiento de otro en uso. Sin embargo, fuentes internas del hospital señalan que, en una visita reciente, ambos equipos funcionaban correctamente, lo que plantea dudas sobre la veracidad de la urgencia declarada.

En este contexto, según se consigna, en la redacción del pliego técnico habría tenido participación Atilio Cignoli, titular de SERBER S.A., lo que refuerza las sospechas de manipulación del proceso.
El contrato anual de servicio vigente con SERBER S.A. ya contempla el mantenimiento “preventivo y correctivo” de los grupos electrógenos, por lo que esta nueva licitación podría representar una duplicación de pagos por tareas ya contratadas.
Pero eso no es todo. La rapidez con la que se gestionó este proceso también levanta sospechas: «Esto no lo hicieron en una semana, estaba armado, no dan los tiempos administrativos», señalaron fuentes consultadas por Agencia Política.
Hermetismo en el Hospital San Martín de La Plata
La falta de transparencia por parte de las autoridades del Hospital San Martín es alarmante. A pesar de los intentos de este medio por obtener información oficial sobre estas licitaciones, los directivos del nosocomio se negaron sistemáticamente a brindar declaraciones o documentación al respecto.
Este hermetismo impide esclarecer qué ocurre puertas adentro de una institución que debería manejarse con total transparencia, especialmente en lo que respecta a contrataciones millonarias financiadas con fondos públicos.

Un patrón que se repite
La semana pasada, Agencia Política reveló una licitación en el Hospital San Martín por mantenimiento eléctrico del pabellón Bossio, por casi 200 millones de pesos, que también estaría direccionada a favor de SERBER S.A., con el “acompañamiento” de las firmas D.M.C. S.R.L. y KAPSA.
En esa ocasión, durante la visita técnica obligatoria, se denunciaron amenazas por parte de un empleado de la empresa hacia representantes de otras firmas, y se sospecha que el pliego técnico fue confeccionado por la propia empresa beneficiaria. Además, se detectaron exigencias infladas en el pliego, como la necesidad de 12 empleados para tareas que actualmente se realizan con solo dos operarios no matriculados.
La vista gorda, según se presume, la hace el jefe de mantenimiento del Hospital San Martín, Diego Lasco, quien toleraría irregularidades por una supuesta «gratificación mensual», que permitiría sostener el esquema aceitado de incumplimientos y favores.
Estas prácticas, que incluyen la cartelización de la obra pública y la presunta complicidad de funcionarios del Ministerio de Salud bonaerense, a cargo de Nicolás Kreplak, parecen formar parte de un esquema de corrupción más amplio que se replica en otros hospitales de la provincia de Buenos Aires.
Otro nombre que hace ruido es el de Carlos Rubén Arens, actual director provincial del Ministerio de Seguridad bonaerense, pero con largo recorrido en la administración sanitaria, donde supo manejar la caja del Ministerio de Salud. Las versiones indican que Arens y Cignoli tendrían una antigua amistad forjada en las épocas doradas del Club Náutico de Berisso. El funcionario sería la llave para que SERBER S.A. se garantice el pago a término de los diferentes trabajos.
La reiteración de licitaciones sospechosas en el Hospital San Martín de La Plata, siempre con SERBER S.A. como presunta beneficiaria, y la falta de respuestas por parte de las autoridades, configuran un escenario preocupante que exige una investigación profunda y la intervención de los organismos de control correspondientes.

