La seccional La Plata de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) vuelve a quedar en el centro de la polémica tras una denuncia por presuntas amenazas y hechos de violencia protagonizados por el secretario gremial Juan Pablo Martín Oyarzábal.
Desde sectores opositores de la organización sindical, con sede en 13 y 50, advirtieron que los episodios de “patoterismo” se mantienen y denunciaron un nuevo ataque ocurrido en un café céntrico de la capital bonaerense. Según el relato de la víctima, el episodio se produjo en un contexto familiar, donde fue increpado y amenazado por Oyarzábal, presuntamente por orden de la secretaria general de la seccional.
“Nos patotearon delante de mi familia. Eso es lo que buscan estos personajes que hoy usurparon este hermoso gremio”, expresó el dirigente denunciante, quien además consideró que los hechos reflejan “el nivel de intolerancia de la actual conducción”.
Asimismo, cuestionó el accionar de las autoridades gremiales: “Este no es el gremio que queremos, no es el gremio que defiende a los trabajadores. Nos persiguen por decir la verdad y nos coaccionan si intentamos mejorar la calidad de vida de los trabajadores”.
La denuncia ya fue presentada ante la Justicia, que deberá investigar lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades. “Por suerte hay justicia, y serán ellos quienes deban dar su versión. Nosotros vamos a defender siempre la democracia sindical y el derecho de los trabajadores”, afirmó el dirigente.
En su declaración, también manifestó preocupación por las posibles consecuencias personales del conflicto: “Temo por la integridad física de mi familia, de mis hijos, de mis nietos y de mi entorno. Esperamos que las autoridades tomen cartas en el asunto”.
El caso reaviva el debate sobre la violencia interna en los gremios y la necesidad de garantizar el pleno ejercicio de la libertad sindical, sin persecuciones ni amenazas.

