Este miércoles, miles de estudiantes, docentes y trabajadores de universidades nacionales se congregaron en la Plaza del Congreso para participar de la Gran Marcha Federal Universitaria, convocada por el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional. La manifestación se organizó en rechazo al inminente veto del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario, que prevé una actualización salarial para los trabajadores docentes y nodocentes de las 61 universidades del país.

El secretario de Políticas Educativas de la CGT y titular de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero, agradeció el respaldo de las tres centrales obreras y subrayó que “hoy está todo el mundo del trabajo en esta plaza”. Además, criticó las declaraciones de funcionarios del gobierno que catalogaron la movilización como un “cambalache”, resaltando que esta movilización reunió a más de un millón y medio de personas en todo el país.

Romero enfatizó la necesidad de asegurar el correcto funcionamiento del sistema educativo, afirmando que “es imposible sin financiamiento”. También cuestionó el proyecto de presupuesto nacional presentado por Milei para 2025, que prevé un marcado desfinanciamiento del sistema educativo, y recordó que el anterior gobierno había propuesto aumentar la inversión en educación del 6% al 8% del PIB.

Walter Merkis, titular de la Federación Argentina de Trabajadores de Universidades Nacionales (FATUN), se unió a las críticas y destacó la importancia de la educación pública. “Esta movilización muestra que el pueblo quiere una universidad pública en condiciones”, afirmó, instando al gobierno a escuchar el mensaje del pueblo argentino.

El líder de la Federación de Docentes de Universidades (FEDUN), Daniel Ricci, también se dirigió a la multitud, afirmando que “somos más que en la marcha del 23 de abril” y resaltando que la universidad pública es vital para todos los argentinos, no solo para los universitarios. Ricci denunció la pérdida del 71% del poder adquisitivo de los docentes y la situación precaria de los nodocentes, con más de la mitad de sus trabajadores por debajo de la línea de pobreza.

Ricci también expresó su solidaridad con los estudiantes, quienes enfrentan dificultades debido al aumento de tarifas de transporte y la falta de becas. En su cierre, hizo un llamado a los diputados nacionales para que defiendan la universidad pública en el Congreso, recordando que deben ir con sus convicciones intactas y el apoyo del pueblo argentino.

La Gran Marcha Federal Universitaria fue un claro reflejo del descontento con las políticas actuales y una demanda unificada por la defensa del sistema educativo argentino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *