Bajo el lema «La patria no se vende», miles de ciudadanos se unieron a las autoridades provinciales en una masiva manifestación pacífica en la Provincia de Buenos Aires. El objetivo principal de la movilización fue expresar el rechazo a la reciente decisión del gobierno nacional, que bloqueó una ley de aumento en las jubilaciones a través de un veto del presidente Javier Milei.
La movilización, que congregó a numerosos simpatizantes y líderes políticos, tuvo como protagonista a la vicegobernadora Verónica Magario, quien no escatimó críticas hacia la medida presidencial. Magario denunció que el veto perjudica gravemente a los jubilados, quienes han visto deteriorado su poder adquisitivo en medio de la actual recesión económica y devaluación. «Estamos aquí para repudiar este veto del Presidente, que ataca a nuestros jubilados, los más indefensos en esta crisis», afirmó Magario, destacando la preocupación por la situación económica de los sectores más vulnerables.

La vicegobernadora también cuestionó las políticas del gobierno nacional, y en particular la falta de empatía del presidente Milei y su equipo. «La caída de salarios y jubilaciones no solo afecta a nuestros mayores, sino que también repercute en el mercado interno, las ventas, la producción y el empleo», agregó Magario, describiendo las propuestas de Milei como «ridículas». En un contraste directo, la vicegobernadora destacó los esfuerzos de la Provincia de Buenos Aires para expandir la cobertura educativa y de salud, en oposición a las propuestas del presidente, que incluyen la eliminación de la obligatoriedad educativa.
En el mismo sentido, Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, calificó de «vergonzosa» la situación generada por el veto presidencial. Durante la protesta, Bianco desmintió los rumores de posibles disturbios, que habían sido propalados por el vocero presidencial, Manuel Adorni. «Lo que pueda suceder será responsabilidad exclusiva de Milei y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich», advirtió Bianco, subrayando que cualquier altercado en la marcha sería consecuencia de la gestión nacional.

La manifestación no solo reunió a numerosos ciudadanos y dirigentes provinciales, sino que también resonó con un fuerte mensaje de unidad y resistencia en defensa de los derechos de los jubilados. En paralelo, Magario destacó el consenso alcanzado en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) por parte de los gobernadores provinciales, quienes reclamaron la devolución de fondos al transporte y una redistribución más equitativa de la coparticipación federal, en defensa del federalismo argentino.
La protesta en la Provincia de Buenos Aires subrayó la creciente preocupación y descontento por las políticas nacionales, y reafirmó el compromiso con la defensa de los derechos de los sectores más vulnerables en el país.

