En la Universidad Nacional de Lanús, Manes estuvo presente y dijo: «El paciente está mal, y en mi caso, esperamos aparecer públicamente para hablar de la realidad argentina un tiempo prudencial hasta hoy, para ver el médico y el tratamiento. El paciente está mal, el médico está mal y el tratamiento es el equivocado.»
«La discusión moderna no es ‘no Estado’ u ‘odio al Estado’. Esa es una cosa insólita, un delirio. La discusión hoy es la calidad del Estado, un Estado inteligente. Hoy no es debate acerca de la magnitud del Estado, sino la calidad del Estado. Pero ningún país se desarrolló o se va a desarrollar sin un gobierno que tenga una estrategia de desarrollo. Y el presidente vino a combatir la casta política, y no solo se rodeó de la casta, sino que le está entregando el país a una casta de oligarcas.», contó
Además, recalcó que «Humildemente, no cuenten conmigo para las viejas prácticas políticas con las viejas estrategias políticas. Vamos a construir una nueva política.»

«El único mensaje de este acto es que vamos a crear un movimiento amplio, no restringido, un partido entre la sociedad civil y la mejor política para hacer oposición a este gobierno del 20% de los argentinos. Vamos a construirlo, y los que están nerviosos son los que tienen las prácticas de siempre, las fórmulas de siempre y son los mismos de siempre.», remarcó
Previó a finalizar, aclaró: «Cuando yo entraba al Congreso en diciembre y los periodistas me preguntaban: ‘¿Son oposición amigable?’ No, somos opositores, porque la democracia y los países necesitan oposiciones que marquen el terreno, que marquen la cancha, que confronten. ‘Oposición amigable’ suena a buscar un laburito, una embajada, un ministerio. Les digo a todos esos políticos: olvídense, la gente ya los caló. No sé cuándo van a tardar las encuestas en bajarles el pulgar, pero la gente ya los caló.»
«Acá hay que tener un patriotismo, son épocas de patriotas, de dejar todo, de perder. Y si lo dice alguien que tuvo un costo personal enorme al entrar en la política. Pero ¿saben qué? No solo no estoy arrepentido, estoy feliz de estar luchando por algo más grande. Estoy luchando por mis compatriotas que no tienen hoy para comer, que están depresivos, que están con miedo, que se quieren ir. Tener una causa, un propósito mayor a uno mismo es la clave en la vida. Así que dejémonos de bancar delirios y mentiras, pongámonos a trabajar. Hoy empezamos, gracias a nosotros y gracias a todos por estar acá.», cerró.

