En una jornada marcada por negociaciones frenéticas, apagones inesperados y un fuerte clima de tensión política, la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires resolvió extender hasta el lunes 21 de julio a las 14 horas el plazo para la presentación de listas y documentación complementaria de cara a las elecciones del próximo 7 de septiembre.
La decisión fue motivada por dos cortes de energía eléctrica que interrumpieron el sistema informático en momentos críticos del proceso. El primero ocurrió a las 22:48 del sábado en la sede del Palacio Legislativo de La Plata, donde funciona la Junta, y el segundo a las 23:20 en la oficina alternativa de la calle 13 n°34. La interrupción obligó a trasladar las operaciones y dificultó la carga digital de candidaturas, lo que generó un pedido de prórroga por parte de las principales alianzas.
Entre los espacios que solicitaron formalmente la extensión del plazo se encuentran Fuerza Patria, La Libertad Avanza, el Partido Libertario y Potencia. La Junta consideró que el episodio comprometía la igualdad de condiciones entre las fuerzas políticas, por lo que habilitó una ventana extraordinaria para completar el trámite este lunes, de 9 a 14 horas, exclusivamente mediante la plataforma digital desarrollada por la Secretaría de Modernización.
“El principio de igualdad es un pilar básico del proceso electoral y debe garantizarse ante cualquier circunstancia que lo afecte”, sostiene la resolución firmada por los jueces Hilda Kogan, Ana María Bourimborde, Eduardo Raúl Delbés, Gustavo De Santis y Federico Thea. Además, se recordó que una medida similar fue adoptada recientemente en otro expediente, lo que refuerza el criterio de garantizar la participación.
Un cierre atravesado por internas y tensiones partidarias
La prórroga llega en un contexto especialmente convulsionado para el oficialismo. En Fuerza Patria —coalición que agrupa al kirchnerismo, el massismo y el kicillofismo— las tensiones internas por el reparto de candidaturas derivaron en un cierre caótico que se estiró hasta pasadas las 4 de la madrugada. A esa hora recién se conocieron los principales nombres de las listas seccionales, aunque muchas nóminas distritales aún están en suspenso.
La interna incluyó vetos cruzados, amenazas de boletas cortas y la intervención de Sergio Massa para destrabar las discusiones entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner. En paralelo, el intendente Juan José Mussi advirtió que competiría por fuera del armado si no se respetaba la autonomía municipal en Berazategui.
Del otro lado del espectro político, la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO también enfrentó desacuerdos de último momento respecto al armado de listas y el reparto territorial, aunque logró oficializar la mayoría de sus candidaturas a tiempo. No obstante, tanto ese espacio como el Frente de Izquierda y Somos Buenos Aires solicitaron la prórroga para completar documentación técnica.
El calendario electoral sigue bajo presión
Con la mira puesta en el 7 de septiembre, la provincia de Buenos Aires elegirá ese día 69 legisladores provinciales (46 diputados y 23 senadores), además de 1.097 concejales y 401 consejeros escolares en los 135 municipios. La complejidad del armado seccional, sumada al clima nacional de fragmentación y la proscripción de Cristina Kirchner, tensiona aún más el proceso.
Aunque la medida de la Junta Electoral permitió ganar algo de tiempo, el cierre definitivo de listas previsto para este lunes podría profundizar las disputas internas, sobre todo en el oficialismo. Con varias alianzas aún negociando en los márgenes y con los plazos corriendo, cada movimiento en el tablero político bonaerense se vuelve determinante en la carrera hacia las urnas.

