La Cámara de Diputados bonaerense vivió una jornada marcada por la sorpresa, la postergación del debate y el trasfondo de una puja por el control político y financiero entre el Ejecutivo y la Legislatura.
En lo que debía ser la tercera sesión del año con la esperada votación del proyecto de condonación de deudas a los municipios por el Fondo Covid, la Legislatura se topó con una jugada inesperada de Axel Kicillof: a pocas horas del debate, el gobernador envió su propio proyecto, desarmando el consenso multipartidario que se venía gestando.
El texto original, elaborado en conjunto por el radical Diego Garciarena y el camporista Juan Pablo De Jesús, proponía condonar los $7.900 millones en deudas contraídas por los municipios durante la emergencia sanitaria. Argumentaban que la Provincia empezó a retener los fondos sin previo aviso, cuando el periodo de gracia venció en diciembre pasado. El proyecto incluso buscaba reembolsar las cuotas ya abonadas.
Todo apuntaba a una media sanción inminente, con apoyo transversal. Pero el gobernador dio un volantazo: propuso suspender temporalmente los pagos municipales a cambio de que la Legislatura le apruebe un endeudamiento por hasta USD 1.045 millones, cifra idéntica a la rechazada el año pasado. A partir de ese giro, el debate quedó en suspenso y la sesión, sin votación concreta.
Posturas encontradas, broncas latentes
Las repercusiones en el recinto fueron inmediatas. Facundo Tignanelli (Unión por la Patria) intentó contener el descontento con un tono conciliador: “Somos varios peronistas que aceptamos la condonación de deudas”, dijo, pero también dejó entrever críticas veladas a la polarización política.
Del lado opositor, Garciarena fue directo: “Kicillof se conduce más con casualidades que con previsibilidades”. Cuestionó que la iniciativa del Ejecutivo llegó justo cuando Diputados se disponía a votar y recordó que los fondos que hoy se quieren recuperar fueron originalmente aportes no reintegrables de Nación.
Matías Civale (Acuerdo Cívico) reforzó la línea crítica al señalar que las internas oficialistas “dan imprevisibilidad” y denunció que el nuevo texto de Kicillof no atiende el reclamo de fondo: “¿Por qué la Provincia pide recuperar fondos que recibió gratis?”, se preguntó.
Incluso desde La Libertad Avanza, la diputada Abigail Gómez respaldó la condonación y pidió un “gesto político”, recordando que durante la pandemia los municipios absorbieron funciones sanitarias sin que se aclarara que el dinero sería devuelto.
Por su parte, Guillermo Pacagnini (MST) expuso la disputa de fondo: “Se está discutiendo quién controla la caja”, y acusó al oficialismo de mezclar el alivio fiscal con “paquetes preelectorales”, en una provincia donde no se conoce con precisión la rendición presupuestaria.
Un cuarto intermedio sin fecha clara
Tras el cruce de declaraciones, se decretó un cuarto intermedio hasta el lunes, día en que podría darse una sesión doble. Pero nada está cerrado. Los bloques esperan definiciones sobre si se tratará el paquete de endeudamiento de Kicillof, el proyecto original de condonación, la modificación del cronograma electoral, o una combinación de todos.
Mientras tanto, los intendentes siguen sin certezas y los municipios continúan con el ajuste en marcha.

