En el cierre de un ciclo de formación política que incluyó encuentros presenciales y virtuales, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, abordó una serie de cuestiones políticas actuales con un enfoque crítico. En su intervención, hizo hincapié en la importancia de la política internacional en la definición del presente y futuro de Argentina, la gestión de Javier Milei y los intentos de desmovilización que, según él, buscan generar un clima de derrota en el campo popular.
Kicillof comenzó su discurso destacando la necesidad de estos espacios de formación y debate en un contexto donde se intenta instalar la idea de que la política ha perdido relevancia. «Cada vez que se prepara un espacio de discusión y reflexión, explota. Eso muestra que hay un interés genuino, aunque nos quieran hacer creer lo contrario», sostuvo. En ese sentido, advirtió sobre «maniobras de marketing» diseñadas para desmoralizar a sectores organizados y fomentar el derrotismo.
El gobernador bonaerense abordó también la situación internacional, a la que definió como una «etapa de transición» caracterizada por la incertidumbre, la inestabilidad y profundas disputas. «Estamos viendo guerras, conflictos y volantazos económicos que muestran que el mundo está en disputa», afirmó. En este contexto, destacó el reciente anuncio de Donald Trump sobre una supuesta «independencia económica» de Estados Unidos, con la imposición de elevados aranceles a productos chinos y europeos. «Si Argentina hiciera lo mismo, nos lloverían críticas, pero cuando lo hace una potencia, lo llaman estrategia», ironizó.

Sobre la situación nacional, Kicillof planteó una caracterización de la gestión de Javier Milei. «No voy a detenerme a expresar opiniones sobre el personaje, porque sería tedioso. Pero sí voy a decir que su gobierno responde a una lógica clara, que busca desmantelar el Estado y dejar el país a merced del mercado y de los grandes poderes económicos». Además, cuestionó las celebraciones del mandatario ante los anuncios proteccionistas de Trump. «Milei festeja como si su vínculo personal con Trump tuviera algún beneficio para Argentina, cuando en realidad sus medidas van en contra de lo que él mismo pregona», expresó.
En cuanto a la provincia de Buenos Aires, Kicillof no dudó en calificar su actual gestión como «el desafío más difícil» que ha enfrentado. «Fui ministro de Economía de la Nación, pero gobernar la provincia en tiempos de Milei es una tarea de una complejidad enorme», admitió. Asimismo, subrayó la necesidad de construir un proyecto político con una mirada a futuro, entendiendo las transformaciones globales y los nuevos desafíos que estas imponen.
Finalmente, Kicillof insistió en la importancia del debate y la formación política como herramientas fundamentales para contrarrestar los intentos de desmovilización. «Si no analizamos, discutimos y hasta nos peleamos por entender el pasado y el presente, no tenemos futuro», sentenció.
Con este cierre, el gobernador dejó en claro su postura: la política sigue siendo un factor determinante en la vida de los ciudadanos y, lejos de caer en el desaliento, es necesario redoblar los esfuerzos en la formación y el compromiso político.

