El conflicto entre los profesionales de la salud y el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) sumó en las últimas horas un nuevo capítulo: esta vez, fue la Federación Médica del Conurbano (FEMECON) la que alzó la voz para denunciar atrasos en los pagos, bajos honorarios y falta de actualización en las prestaciones. El malestar, que venía manifestándose en distritos del interior y la costa bonaerense, llegó al corazón del Área Metropolitana de Buenos Aires, comprometiendo la atención sanitaria en la región más poblada del país.

La FEMECON, que agrupa a unos 7000 profesionales distribuidos en nueve asociaciones médicas del Conurbano, advirtió que numerosos médicos dejaron de atender a los afiliados de la obra social por la imposibilidad de sostener los costos operativos ante la falta de respuestas por parte de las autoridades. “Los valores prestacionales están desactualizados, los pagos se demoran y el panorama administrativo es cada vez más complejo”, señalaron desde la entidad.

El reclamo se suma a los que ya vienen realizando otras organizaciones como la Agremiación Médica Platense (AMP), parte del Frente Médico Bonaerense (FREMEBO), que hace meses alerta sobre el deterioro en la calidad de las prestaciones. Según advierten, muchas prácticas médicas han dejado de realizarse por falta de cobertura, lo que impacta directamente en el acceso a turnos y tratamientos.

Gastón Quintans, presidente de la AMP, fue tajante: “El IOMA fija valores unilaterales sin acuerdo con los profesionales. Hay estudios que equivalen al valor de dos consultas, lo que vuelve insostenible seguir trabajando”. Además, explicó que, de una consulta que el IOMA paga entre $13.000 y $15.000, al médico le quedan apenas $10.000 luego de impuestos y descuentos legales. “La medicina no puede seguir funcionando con esta lógica de ajuste”, sostuvo.

En este contexto, los médicos advierten que si no se actualizan los aranceles, muchas prácticas podrían desaparecer de la cartilla, y con ellas, la posibilidad de atención para miles de afiliados. A esto se suma una lista de reclamos cada vez más extensa: demoras en turnos, reducción en la provisión de prótesis, cobertura bioquímica limitada y falta de asistencia para pacientes oncológicos.

Cabe recordar que, frente a crisis similares, el titular del IOMA, Homero Giles, impulsó en 2021 la creación de policonsultorios bajo gestión de ACEAPP, una asociación privada intermediaria. Actualmente hay más de 200 de estos centros en toda la provincia, pero los médicos cuestionan su efectividad para resolver el problema de fondo: la desfinanciación de la salud pública.

El traslado del conflicto al Conurbano plantea un escenario delicado para el sistema sanitario bonaerense. Una eventual medida de fuerza en esta zona podría afectar a miles de pacientes y dejar al descubierto un colapso sanitario en ciernes. Por el momento, desde IOMA no hubo respuestas oficiales a los nuevos planteos. Pero las voces médicas coinciden en un punto: sin diálogo y actualización urgente, el sistema corre riesgo de implosionar.

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