Graves denuncias internas sacuden al gremio de los trabajadores estatales bonaerenses. Jesús Nieves Pérez, referente de la Agrupación Educación Viva dentro de UPCN-PBA, hizo pública una serie de acusaciones que apuntan directamente al corazón de la actual conducción sindical. Entre los ejes más preocupantes: el deterioro de los servicios esenciales, la falta de acceso a medicamentos, el vaciamiento de espacios recreativos y prácticas electorales que calificó como “antidemocráticas y coercitivas”.
“Hoy el gremio está usurpado y abandonado. Hay personas en cargos clave sin experiencia ni conquistas gremiales. No representan a nadie”, aseguró Nieves Pérez en diálogo con este medio, reflejando el descontento que atraviesa a buena parte de la base afiliada.
Uno de los reclamos más reiterados tiene que ver con el acceso a medicamentos. Según denunció, en la farmacia del sindicato no se aplican los descuentos correspondientes, lo que obliga a los afiliados a buscar cobertura en farmacias externas, donde —paradójicamente— muchos acceden a los remedios sin pagar. “Es un sinsentido que deja en evidencia el desinterés absoluto por el afiliado”, disparó.
A este panorama se suma el abandono de los espacios de bienestar, como el edificio Bicentenario, que según Pérez “está prácticamente inactivo, cierra durante el verano y exige una inscripción virtual inaccesible para muchos compañeros. Esto excluye y desalienta la participación”.
Pero las críticas más graves apuntan a las elecciones internas de delegados, donde el dirigente asegura que se cometieron irregularidades de gravedad. “Obligaban a los postulantes a firmar una renuncia anticipada bajo amenazas. Eso es ilegal y atenta contra el derecho a la representación gremial”, explicó. Afirmó que presentaron pruebas contundentes —grabaciones, fotos y testimonios— ante la Secretaría de Trabajo y la conducción nacional, pero que “el aparato gremial se movilizó para desestimar todo”.
En ese contexto, señaló directamente a Juan Pablo Oyarzabal, actual secretario gremial de UPCN-PBA, por haber presidido la junta electoral en medio de estas maniobras. “La conducción responde a intereses funcionales, no a los trabajadores. Lo vimos también cuando desplazaron a nuestra vicepresidenta por no alinearse a los lineamientos internos”, agregó.
Respecto al panorama electoral, Nieves Pérez fue contundente: “No nos preocupa el 2026, nos preocupa el hoy. El afiliado está solo, sin voz y sin información. Ni siquiera sabe que tiene derecho a votar”. También cuestionó con dureza las últimas paritarias cerradas por el gremio: “No fueron aumentos. Fueron recomposiciones miserables, firmadas sin consultar a las bases, alineadas con el gobernador”.
Frente a este escenario, la agrupación Educación Viva propone una renovación profunda del sindicato:
“No venimos a hacer política partidaria. Venimos a hacer gremialismo. Y eso significa una sola cosa: defender al trabajador”, concluyó.

