El anuncio de IOMA sobre el nuevo valor de la hora para acompañantes terapéuticos generó indignación y fuertes críticas en toda la provincia de Buenos Aires. La obra social bonaerense informó que el monto llegará a los $6.185 por hora durante mayo, pero trabajadores del sector consideran que el incremento “es insuficiente” frente a la crisis económica y el atraso que arrastran desde hace meses.
Además, según InfoPress, del bajo valor de la hora, acompañantes terapéuticos denunciaron graves problemas con los pagos y el funcionamiento del sistema de validación mediante token implementado por IOMA.
“Hay compañeras a las que todavía les deben enero, febrero y marzo. Justo hoy que nos íbamos a juntar en IOMA liberaron algunos pagos”, señalaron trabajadoras del sector en medio del creciente malestar.
Según explicaron, el sistema de token suele presentar fallas constantes y eso termina perjudicando directamente el salario de los profesionales. “Si falla el sistema, te descuentan el día”, denunciaron.
El mecanismo funciona marcando el ingreso y egreso laboral de manera digital. En instituciones educativas deben registrar la entrada los lunes y la salida los viernes, mientras que quienes realizan acompañamiento domiciliario deben marcar horarios todos los días. Sin embargo, aseguran que las caídas del sistema son frecuentes y muchas veces terminan perdiendo jornadas completas de trabajo por errores ajenos a ellos.
“Después de ocho meses anuncian este aumento que sigue siendo bajísimo”, remarcaron trabajadores que además deben afrontar gastos de transporte, monotributo y capacitaciones obligatorias para poder seguir ejerciendo.
La bronca crece entre los profesionales que cumplen tareas esenciales en tratamientos de salud mental, discapacidad y acompañamiento integral de pacientes en situación de vulnerabilidad.
Mientras tanto, el reclamo contra IOMA continúa sumando voces en toda la provincia de Buenos Aires, donde los acompañantes terapéuticos exigen pagos al día, mejoras salariales reales y un sistema que no termine castigando aún más a quienes sostienen diariamente la atención de cientos de pacientes.

