Este 16 de septiembre, miles de estudiantes se movilizaron en La Plata para recordar a los jóvenes secuestrados y torturados en 1976 durante «La Noche de los Lápices», un trágico episodio de la historia argentina vinculado a la lucha por el boleto estudiantil.
La Unión de Estudiantes Secundarios (UES) convocó a la marcha, que comenzará a las 14:00 desde la Plaza Olazábal, ubicada en la intersección de las calles 7 y 38. Fue una amplia participación de alumnos, así como de organizaciones políticas, sociales, sindicales y organismos de Derechos Humanos.
Bajo el lema «Por la Patria que soñaron: cárcel común a los genocidas, escuelas dignas a los pibes», la UES invitó a la comunidad a unirse a esta jornada de reivindicación. Durante la movilización, los vecinos recorrieron la avenida 7 alzando sus voces y banderas en demanda de Memoria, Verdad y Justicia. Cabe recordar que seis de los diez jóvenes secuestrados durante esa fatídica noche aún permanecen desaparecidos.
La historia de «La Noche de los Lápices» se remonta a septiembre de 1976, cuando fuerzas policiales y militares llevaron a cabo una serie de operativos que resultaron en la detención de diez estudiantes de entre 16 y 18 años, muchos de ellos miembros de la UES. Su militancia había cobrado relevancia un año antes, cuando participaron en una marcha hacia el Ministerio de Obras Públicas en demanda del boleto estudiantil.
Los jóvenes fueron llevados al centro clandestino de detención conocido como Arana, donde sufrieron torturas. Posteriormente, fueron trasladados al Pozo de Banfield. Entre los desaparecidos se encuentran Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Daniel Racero y Claudio de Acha. Gustavo Calotti, Emilce Moler, Patricia Miranda y Pablo Díaz, quienes también fueron secuestrados, lograron sobrevivir.
Desde 2014, el 16 de septiembre se conmemora como el Día Nacional de la Juventud, establecido por la Ley 27.002 en honor a la memoria de estos jóvenes y su lucha por la justicia. La marcha de este año no solo recuerda su sacrificio, sino que también busca inspirar a las nuevas generaciones en la defensa de los derechos estudiantiles y humanos.

