El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a marcar la agenda política de la Legislatura al presentar, a través de su senadora Ayelén Durán, un proyecto de ley para permitir que los intendentes puedan competir por un tercer mandato consecutivo en 2027. La jugada llega justo cuando el Senado se prepara para debatir una iniciativa impulsada por el kirchnerismo que habilita reelecciones indefinidas, aunque solo para legisladores, concejales y consejeros escolares.
Con este movimiento, el mandatario provincial busca incorporar a los jefes comunales en la reforma electoral y disputar protagonismo en una sesión que, en principio, se convocó exclusivamente para tratar el proyecto del senador Luis Vivona. El texto de Vivona, si bien también apunta a modificar los límites actuales a la reelección, deja fuera a los intendentes, lo que generó diferencias dentro del oficialismo.
“La democracia se fortalece con más opciones, no con restricciones”, argumenta Durán en su iniciativa, defendiendo la posibilidad de que un funcionario reelecto vuelva a postularse si cuenta con el respaldo ciudadano. Según la senadora, impedir candidaturas limita el derecho del electorado a elegir libremente.
La maniobra de Kicillof recuerda a la estrategia utilizada semanas atrás, cuando logró frenar un debate en Diputados sobre la condonación de deudas municipales al presentar una propuesta alternativa con un nuevo pedido de endeudamiento. Ahora, intenta repetir el esquema: introducir un proyecto propio para condicionar el tratamiento del texto original y así asegurarse el control del debate legislativo.
No obstante, el camino parlamentario del proyecto oficialista no será sencillo. Para ser tratado directamente en el recinto sin dictamen de comisión, la iniciativa necesita el apoyo de dos tercios del Senado, un número que el peronismo no posee por sí solo. Por eso, todo indica que el expediente de Durán deberá recorrer primero las comisiones pertinentes, como ya hizo la propuesta de Vivona.
En paralelo, los números en el Senado son ajustados. Aunque Unión por la Patria logró en comisiones el respaldo clave del senador libertario Carlos Kikuchi, necesita al menos tres votos adicionales para alcanzar la mayoría simple. El rol de los legisladores del bloque Unión, Renovación y Fe —Sergio Vargas, Silvina Ventura y el propio Kikuchi— será determinante para inclinar la balanza.
El panorama en Diputados, en tanto, es aún incierto. Pese al guiño de algunos sectores libertarios, Gustavo Cuervo —jefe del bloque libertario dialoguista en la Cámara baja— ya se pronunció en contra de las reelecciones indefinidas, abriendo dudas sobre el futuro de cualquier iniciativa que avance desde el Senado.
A esto se suma la fragmentación dentro del propio oficialismo. El proyecto de Vivona no fue acompañado ni por senadores alineados con Kicillof ni por referentes del massismo, lo que refleja las tensiones internas que atraviesan al peronismo. De hecho, durante el debate en comisiones, se ausentaron tanto el graboisista Federico Fagioli como la massista Sofía Vannelli, cuyas posiciones podrían ser clave en la votación final.
En este escenario complejo y plagado de negociaciones, lo único claro es que el debate por las reelecciones indefinidas está lejos de haberse cerrado. Con dos proyectos en disputa —el del kirchnerismo puro y el del kicillofismo—, el Senado bonaerense se prepara para una sesión caliente, en la que no solo se pondrá en juego el futuro de los intendentes, sino también el liderazgo político dentro del oficialismo provincial.

