Una ex trabajadora del Ministerio de Seguridad bonaerense denuncia que el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) no le permite ver a su neumonólogo.

En las últimas horas, una ex empleada del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires denunció que el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) no le permite acceder a una consulta con su neumonólogo en medio de una crisis de asma, y que el Gobierno bonaerense la jubiló con un monto que no se corresponde con los años de aportes realizados.

«Estoy con una crisis de asma. Esta no es la primera vez que me pasa, por eso necesito ver a mi neumonólogo, y desde IOMA me dicen que recién hay turnos para mediados de agosto. Les dije que es urgente, les pasé mis signos vitales, pero ni me contestaron. Les advertí que iba a presentar una acción de amparo, una denuncia por abandono de persona y que los haría responsables penalmente de lo que pudiera pasarme. No respondieron nada, están en su negocio», aseguró la afiliada Adriana Volchok.

El relato de Volchok se suma a los miles de reclamos de afiliados de IOMA en toda la provincia de Buenos Aires, quienes denuncian fallas en la atención médica, que incluyen demoras en la asignación de turnos y reintegros, recortes en prácticas médicas, falta de prótesis y el deterioro de especialidades clave, como la oncológica.

Sin embargo, Volchok agrega que, además de la falta de turnos, también percibe una jubilación mucho menor a la que le correspondería por sus aportes. «Hace dos años me otorgaron una pensión por incapacidad total y permanente del 73%, pero la obra social no quiso decirme qué tipo de incapacidad tengo, por eso inicié una acción de amparo», recordó.

Según la oriunda de Lanús, en medio de la disputa judicial, el Ministerio de Seguridad bonaerense le habría ofrecido un cargo a su abogado para que desistiera de la causa. «Cuando ingresó a ese cargo, el abogado tenía 53 años, y el máximo para entrar a cualquier función pública es de 50. Entonces, si le arreglaron las cosas, lo tengo que denunciar ante el Colegio», aseguró.

«A mí me diagnosticaron EPOC, tengo un 40% de capacidad pulmonar, es decir, un sistema inmunológico debilitado. Con esta enfermedad, el IOMA podría jubilarme por incapacidad, pero no antes de eso. Me atiendo en el Centro Médico del Valle de Lanús, con el neumonólogo, la cardióloga y el oftalmólogo; me falta el gastroenterólogo y el traumatólogo. Como en otros lugares, ahí te cobran aparte», cuestionó Volchok.

En ese sentido, la afiliada remarcó que incluso intentó llegar a un acuerdo con el Ministerio de Seguridad para obtener una jubilación ordinaria a cambio de renunciar a todos sus cargos, pero desde la jurisdicción provincial se negaron.

«Como siempre estoy defendiendo al personal policial y conozco mis derechos, sabía que algo iban a hacer, y me jubilaron truchamente. Todavía tengo una acción de amparo en curso, así que hasta que el juez no determine, no sé en qué condiciones voy a quedar. Necesito ir al médico y no tengo atención; eso es abandono de persona», sentenció Volchok.

Por último, advirtió: «Yo solamente quiero ver a mi neumonólogo, en quien confío, para que me dé la receta de mis medicamentos, porque son muy caros. Uso PAF, otras medicaciones y también pastillas para la depresión, por la angustia que me generó todo esto».

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