El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, anticipó en el Coloquio de IDEA una reforma laboral regresiva que apunta a eliminar convenios colectivos, reemplazar las paritarias por “negociaciones libres” y facilitar los despidos. El anuncio fue realizado por el vocero presidencial, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, ante un auditorio repleto de empresarios en Mar del Plata.

Según explicaron, el proyecto de ley se presentará después de las elecciones del 26 de octubre, con la expectativa de contar con un Congreso “más receptivo” a las reformas a partir del 10 de diciembre. Mientras tanto, los índices oficiales muestran una caída del empleo formal y salarios estancados frente a la inflación.

“Necesitamos reformar el mundo del trabajo para que el dinamismo económico esté acompañado del dinamismo laboral”, sostuvo Adorni, quien definió la iniciativa como parte de una “segunda etapa de gestión libertaria” junto a una futura reforma tributaria.

Un proyecto que retrocede derechos

De acuerdo con lo anunciado, la reforma incluiría:

  • La eliminación de las paritarias y su reemplazo por “negociaciones libres” entre empresas y sindicatos.
  • El fin de las indemnizaciones por despido, reemplazadas por un “fondo de cese” financiado por los propios trabajadores.
  • La prohibición de iniciar juicios laborales por despidos injustificados o abusos patronales.
  • La anulación de los convenios colectivos de trabajo vigentes.
  • La posibilidad de elegir la moneda de pago de salarios, incluso en dólares.

Estas medidas, que el Ejecutivo justifica como una forma de “flexibilizar” el mercado laboral, fueron interpretadas por amplios sectores sindicales y políticos como un intento de precarizar el trabajo y debilitar la organización sindical.

Fuerte rechazo sindical y político

Desde la CGT, el candidato a diputado de Fuerza Patria, Jorge Taiana, encabezó un acto en rechazo a la iniciativa, calificándola como una “quita de derechos que profundiza la precarización”.

El senador Mariano Recalde fue más enfático:

“Quieren bajar salarios, facilitar despidos y destruir la protección laboral. Cada vez que aplicaron estas recetas, el resultado fue el mismo: más pobreza, más desigualdad y menos empleo”, afirmó.

En la misma línea, el dirigente bancario Sergio Palazzo denunció que Milei “oculta la letra chica de la reforma porque sabe que implica pérdida de derechos”.

El abogado laboralista Gustavo Ciampa, integrante del Foro de Abogados y Abogadas de Organizaciones Sindicales, advirtió que la propuesta “repite el error del capítulo laboral de la Ley Bases, que ya fue frenado por la Justicia”, y agregó:

“Cada vez que en la Argentina se degradaron derechos laborales con la excusa de generar empleo, lo que se hizo fue destruirlo”.

Mientras el oficialismo insiste en que la desregulación “atraerá inversiones”, los datos marcan una destrucción de más de 200 mil puestos de trabajo desde el inicio de la gestión y una creciente desigualdad salarial.

“El problema no son los trabajadores, el problema es el plan económico”, concluyó Recalde, sintetizando la posición de la oposición y del movimiento obrero frente a la avanzada del Gobierno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *