Andrew Mountbatten-Windsor, conocido públicamente como el expríncipe Andrés y hermano del rey Carlos III, fue liberado bajo investigación luego de permanecer más de diez horas detenido en el marco de una causa vinculada al financista estadounidense Jeffrey Epstein.
La detención fue confirmada por Thames Valley Police, que inicialmente informó el arresto de “un hombre de unos sesenta años de Norfolk” por presunta “mala conducta en el ejercicio de un cargo público”, sin identificarlo formalmente. Horas después, la fuerza comunicó que el detenido había sido liberado bajo investigación, lo que implica que no se presentaron cargos pero que deberá permanecer a disposición de las autoridades mientras continúa el proceso.
Arresto en Sandringham
El procedimiento tuvo lugar en la finca de Sandringham House, residencia privada de la familia real en Norfolk, donde Andrés se encontraba alojado desde comienzos de mes tras dejar Royal Lodge, en Windsor. Según reportaron medios británicos, agentes de civil llegaron a primera hora a Wood Farm —una vivienda dentro del predio— y concretaron la aprehensión.
De forma simultánea, se realizaron registros en dos propiedades vinculadas al exduque en los condados de Norfolk y Berkshire.
El eje de la investigación
La pesquisa se centra en sospechas de que Andrés habría transmitido información confidencial a Epstein durante su desempeño como representante especial del Reino Unido para Comercio Internacional e Inversiones, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Las acusaciones se apoyan en documentos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, conocidos como los “archivos Epstein”. Entre ellos figura un correo electrónico fechado el 24 de diciembre de 2010 en el que el entonces enviado comercial habría compartido un “informe confidencial” sobre oportunidades de inversión en Afganistán, incluida la provincia de Helmand. Otros intercambios mencionan reportes vinculados a viajes oficiales a China, Singapur y Vietnam.
Si bien el nombre de Andrés estuvo durante años asociado a denuncias de abuso formuladas por Virginia Giuffre —quien lo acusó de haber mantenido relaciones con ella cuando era menor de edad—, la actual detención no se vincula directamente con esos señalamientos sino con el presunto delito relacionado con el ejercicio de funciones públicas. Giuffre falleció en 2025. El expríncipe negó reiteradamente las acusaciones y en 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial sin admitir responsabilidad.
En las últimas semanas también surgieron nuevas declaraciones de mujeres que afirman haber sido enviadas por Epstein para mantener encuentros con Andrés, aunque estas denuncias no forman parte de la causa que motivó el arresto.
Repercusiones institucionales
La detención marca un hecho inédito en la etapa contemporánea de la monarquía británica: es la primera vez que el hermano de un monarca reinante es arrestado bajo sospecha de un delito penal.
Andrés había quedado apartado de la vida pública en 2019 tras una polémica entrevista concedida a la BBC en la que intentó explicar su vínculo con Epstein. En 2022, Carlos III le retiró sus títulos militares y patronazgos oficiales, y en 2025 el propio Andrés renunció a sus títulos nobiliarios, incluido el de duque de York.
En un breve mensaje difundido tras conocerse el arresto, Carlos III expresó su “profunda preocupación” y sostuvo que “la ley debe seguir su curso”, subrayando que el proceso deberá desarrollarse de manera “completa, justa y adecuada”. El Palacio de Buckingham indicó que ni el rey ni la institución habían sido informados previamente del operativo.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó por su parte que “nadie está por encima de la ley” y alentó a cualquier persona con información relevante a colaborar con la investigación.
Opinión pública y escenario judicial
Una encuesta reciente de YouGov señalaba que el 62% de los británicos consideraba poco probable que el expríncipe fuera formalmente imputado. No obstante, el caso reaviva el debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas dentro de la realeza.
La Policía del Valle del Támesis indicó que la investigación permanece “activa” y pidió cautela en la difusión de información para evitar interferencias judiciales. Por el momento, no se han presentado cargos formales, pero las autoridades anticiparon que ofrecerán actualizaciones “en el momento apropiado”, dada la magnitud del interés público.

