Mi experiencia en el fútbol indica que todos los debuts generan un poco de intriga e incertidumbre, pero tipo de partidos como el que va a encarar mañana la Selección generan algo muy especial porque es el máximo debut al que puede aspirar un jugador.

Es cierto que este martes el equipo estará compuesto por muchos jugadores sin experiencia en compromisos de esta naturaleza, pero creo que lo van a poder asimilar bien porque vienen de un proceso largo que inspira mucha confianza.

El entrenador también debutará en una Copa del Mundo pero es el padre de este proceso y eso también es un motivo para tener tranquilidad, especialmente para manejar las ansiedades internas.

En este marco, cuenta el aspecto individual porque es un tema emocional y cada jugador la vive de forma diferente, de acuerdo a cómo está construido emocionalmente.

Es normal que un futbolista, antes de debutar en el Mundial, se haga un montón de preguntas, que juegue el partido 200 veces en su cabeza, ocurre siempre en la previa de una instancia como la de mañana.

En lo deportivo, ganar en el debut en una competencia corta como un Mundial es importante porque te marca el rumbo para la clasificación.

Tengo la experiencia de haber participado en dos ediciones. En Italia ’90 arrancamos perdiendo contra Camerún y nos quedamos sin margen de error, ya no había posibilidades de volver a perder.